Calidad y tecnología

El departamento de preparación de cremas se encuentra entre los más innovadores.

La tecnología y las instalaciones que utilizamos son maquinarias modernas adecuadas para la elaboración del chocolate, que también se adaptan perfectamente a la producción de las cremas para untar. El ciclo consta, en secuencia, de las balanzas de pesaje de las materias primas, mezclador, pre-refinadora de 2 cilindros, refinadora de 5 cilindros, con cilindros de 2500 mm de longitud, conchas para mezclar la crema y por último, los silos para almacenar el producto a la espera de ser envasado.

Cremas en cubo

El envasado de las cremas en los cubos tiene lugar sobre dos líneas (una dedicada a las cremas blancas, y una a las cremas de cacao) automatizadas de manera parcial que gestionan los diferentes tipos y formatos de los cubos. La capacidad de las líneas de producción es de 1.000 kg/hora.
Los cubos se cargan en la línea, se llenan, se cierran con la tapa y se colocan sobre palés de forma automática, dependiendo del tipo de paletización. También esta fase está dirigida por un ordenador.

Chocolate en gotas

Las gotas de chocolate se realizan a través de dos líneas, intercambiables tanto por el formato que por las recetas. La capacidad en volumen de las dos líneas es de 1600 kg/hora para el formato pequeño (las gotas pequeñas para horneado) y 4.000 kg/hora para las gotas para fundir, más grandes (2 cm aproximadamente).
En la misma línea, las gotas pasan por las diferentes fases de elaboración: se templan, se dosifican y cristalizan para, a continuación, pasar al final de la línea directamente al envasado. Además, para algunos tipos de chocolate, también es posible modelar las tabletas para fundir con formato de 5 kg.

Las infraestructuras informáticas

Todo el departamento está regulado por un ordenador de supervisión, que dirige de manera autónoma todo el ciclo. La capacidad de producción equivale a 5500 kg de producto cada hora. Además, para el chocolate existen 4 conchas para el conchado con una capacidad de 6000 kg cada una, y por último los silos para almacenar el producto a la espera de ser enviado a los camiones cisterna.

En todo el departamento, desde hace muchos años, hemos tomado la decisión de adoptar el concepto de la “redundancia”: para toda la maquinaria principal tenemos otra maquinaria de reserva que no trabaja, que nos permite no interrumpir el ciclo de producción. Esto también permite la ejecución de un correcto mantenimiento preventivo, necesario para mantener todas las instalaciones siempre eficientes. Una instalación eficiente es garantía de productividad constante y, un aspecto fundamental, de un nivel de calidad siempre elevado.